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Blonde on Blonde noviembre 13, 2007

Posted by Spender in Crónica de Marte.
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Mientras Saturno devora a sus hijos
Lapido escribe otra canción
Que habla de flores y alambre de espino
De olvidos y de superstición
De otro tiempo y otro lugar

José Ignacio Lapido, En otro tiempo, en otro lugar

Lo único que nos ata a la roca azul que abandonamos en su atardecer, hace algunos años, es el sonido de nuestros vinilos polvorientos. Solemos sentarnos en las noches de insomnio y escucharlos bajo la tenue luz de la quinta estación marciana cuyas noches de agobiante calor y días de lluvias incesantes, nos atan a nuestro refugio y nos mantiene despiertos durante dos largas semanas.

Pocos libros sobrevivieron al viaje. Algunos ni siquiera pudimos salvarlos la noche que la Tierra se hizo añicos. Lo teníamos previsto: sabíamos cuáles eran imprescindibles pero, desorientados por el pánico, muchos quedaron atrás. Mi obsesión, sin embargo, salvó los viejos discos que coleccionábamos.

Sus sonidos se reproducen siempre igual que la vez anterior. Y cuando tarareamos sus melodías, recordamos cada salto, cada mota de polvo en ellos, cada voz rota. E imaginamos a los músicos, en estudios llenos del humo de sus cigarros, acariciando las cuerdas de una guitarra, imaginándose erguidos como el faro de una generación que quiso cambiar el mundo.

Y por un momento nos sentimos allí, entre ellos, dictando en voz baja el siguiente verso, poniendo nuestros labios sobre la armónica que suena, sintiendo su vibración, formando parte de algunos de los pocos momentos por los que la humanidad merecerá ser recordada.

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