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Mi aventura espacial octubre 16, 2006

Posted by Spender in Infierno, dulce infierno.
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Hay lecciones que aprendes
Cuando has esperado tu turno
Y las cosas no salieron
Como tú habías soñado

Badly Drawn Boy, Life turned upside down

Te voy a ser sincero. Siempre doy demasiados rodeos al decirte las cosas.

Sueño contigo. A todas horas. Y cuando no lo hago eres el único pensamiento que puede salvarme la mañana de los sinsabores y de los detalles macabros que mi cerebro coloca en cada imagen nocturna y amarga.

Va a hacer 8 meses que nada es lo mismo. Supongo que alguna vez tenía que llegar el momento. Nada puede ser gris tanto tiempo aunque lo intente. Había más de 400 razones para que no ocurrieran, para que como juré en aquel autobús, aquel día del otoño pasado, no me enamorara de alguien inalcanzable.

Aprovecho este infierno, este dulce infierno que prácticamente es una botella lanzada al mar, para soltar nudos de garganta, sílabas mudas y demás lastre. Porque ya no entiendo nada sin ti. Y tú has ganado importancia frente a tantas cosas que antes parecían esenciales.

Sólo quiero que susurres que me vas a apoyar, que obecezcas mi índice sellando tus labios con una lágrima en mis ojos negros y otra en tus preciosos ojos verdes, que me abraces y que nunca me eches nada de esto en cara.

Es lo único que te pido.

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La dulce espera octubre 2, 2006

Posted by Spender in Crónica de Marte.
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Well, I waited for you when I was half sick
Yes, I waited for you when you hated me
Well, I waited for you inside of the frozen traffic
When you knew I had some other place to be
Now, where are you tonight, sweet Marie?

Bob Dylan, Absolutely Sweet Marie

Te has vuelto a marchar. Decidiste que era hora de explorar un poquito más y saliste ayer cuando atardecía.

Me sigues tratando como a un niño a veces. Por eso me has dejado aquí. Crees que tu intuición femenina te salvará de cualquier peligro que te encuentres, y que es mejor que yo espere aquí, sentado, escribiendo, leyendo, retomando los viejos cálculos, las viejas máquinas que estudiaba antes de que escapáramos.

A estas alturas sólo contengo las lágrimas por ti. El miedo va por dentro.