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Por ahora un hasta luego septiembre 3, 2006

Posted by Sr. William Stendahl in Crónica de Marte.
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Los bosques marcianos se abrían ante mi oscuros y desconocidos. Daba miedo simplemente mirarlos. Corrían rumores de que lo últimos habitantes del planeta se habían refugiado en ellos cuando los hombres llegaron: zarparon en sus barcos de arena y se adentraron en la espesura.

Y nosotros no les conocemos. Tal vez, si les encontrásemos entenderíamos el significado de muchas cosas que aún nos sorprenden de este mundo extraño. Entonces decidí salir a buscarlos. Ellos podrían hablarnos de los errores de su civilización y de la nuestra, podrían enseñarnos a leer los libros y a tocar su música, a navegar por los canales y los mares secos.

No quería despedirme. Esos días estabas muy concentrado en tus ingenios de mecánica y tus máquinas maravillosas y yo me fui en silencio, acariciando tu espalda por la mañana y besando tu frente. Te dejé mis razones escritas, prometiendo volver. Porque es sólo un hasta luego.

Ahora estoy aquí, trepando entre los troncos, rodando sobre las ojas secas, alimentándo mi ansia con el rocío, los frutos y los arroyos. De noche, las telas de las arañas de oro brillan como constelaciones lejanas. Y a su través aparecen las verdaderas estrellas. Entonces me duermo tranquila, sabiendo que tu mirada viaja hacia los mismos puntos infinitos.

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