Los alienígenas somos nosotros Enero 22, 2007
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Hoy salimos del refugio para encontrar una frondosa capa de niebla que envolvía todo. No se veía más allá de dos metros y, en un gesto estúpido y desmedido, te cogí la mamo por miedo a alajarme y perderme. Volvimos a entrar en el refugio para acurrucarnos y quitarnos el frío, desayunando algunas de las provisiones que guardamos para días como este. Entonces lo oímos.
Marte es un planeta deshabitado. Lo recorrimos mil veces en cualquier dirección y nunca encontramos a nadie ni nada vivo. Los marcianos murieron de viruela, que quemó sus huesos dejándolos convertidos en negros cilindros calcinados, que el viento se encanrgó de esparcir sobre el rojo calcinante del planeta. Pero hoy nos enviaron sus voces.
Nos quedamos en silencio, escuchando atentamente aquellos sonidos de notas metálicas que arrastraba el aire. Era una música hechizante, un zumbido de flautas de acero que estremecía nuestras espaldas. Una música demasiado macabra para dejar de escucharla.
Entonces dijiste aquella frase impulsiva: “Tenemos que encontrarlos”.
Nunca habíamos abandonado nuestro refugio por tanto tiempo ni nos habíamos adentrado tanto en la parte menos conocida del planeta. Pero tenemos que acudir a su llamada. Debemos explicarles que la raza humana desapareció en aquella explosión de fuego verde lima y que ninguna nave volverá a posarse sobre la superficie del planeta. Tal vez nos escuchen, tal vez empiecen de nuevo.
Por nosotros no deben preocuparse: ahora somos nosotros los marcianos.
Ahora Noviembre 14, 2006
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Ahora que tengo menos tiempo para pensar y todo pasa más deprisa, que mis días no llegan más allá de la una de la mañana, aletargados por un cansancio infinito, de un sueño perdido que nunca habré de recuperar.
Ahora q mis noches han pasado del blanco al negro, que caigo al abismo oscuro en cuanto me quedo quieta un instante, que no tengo tiempo de preocuparme, de agobiarme, de ponerme triste. Ahora que el tiempo que tengo en medio de cada fin de semana de salvación es tiempo muerto.
Ahora es cuando te necesito cada noche esperándome en casa, ahora es cuando necesito esas pequeñas y benditas atenciones que me concedes, ahora es cuando necesito esas tontas palabras que arreglan mi mundo.
Y para ti y para mi siempre es ahora.
Tiempo y espacio Noviembre 10, 2006
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No para los soberbios aparte
de la rabiosa luna escribo
en estas páginas rociadas
por las espumas del mar
ni para los encumbrados muertos
con sus ruiseñores y salmos
sino para los amantes, sus brazos
abarcando las penas de los siglos,
que no elogian ni pagan ni
hacen caso de mi oficio o arte.Dylan Thomas
De acuerdo, me ha llevado un tiempo. Casi 9 meses. 9 largos meses de invierno, primavera y verano. Y ahora, cuando por fin el círculo se cierra, y ya conocemos todos los andenes de las 4 estaciones, me he dado cuenta.
Fue ayer. No te lo dije por miedo a que me tomaras por loco. Debo ser la única persona en el mundo a quien “Ob-la-di, ob-la-da” le pone triste. O el único al que le guste que los coches en dirección contraria le cieguen durante algunas milésimas de segundo.
Por un momento lo comprendí todo. Me gusta nuestra rutina. Sé a ciencia cierta que cuando por fin esta pesadilla acabe y la locura de kilómetros que nos separan se diluyan sin miedo, nos reiremos de ella. Adoro llegar de noche a casa y esperar a tu voz tapado, como si nuestros mundos de visión horizontal se juntaran por primera vez en todo el día.
Sí, nos reiremos de ella. Y estaremos en todas partes y nadie nos podrá encontrar. Ya no seremos tú y yo. Como cuando llegamos a Marte y me dijiste que solo habría “nosotros”. Entonces te creí. Ahora necesito que me creas a mí.
Infinito Noviembre 2, 2006
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Pasa la vida entre nosotros dos
Pasa la vida junto al parque de Berlín.
Aquellos días que regresan delante de ti
Pintan todavía mejor…aprovecha la oportunidadQuique González, Avenidas de tu corazón
Nuestras noches separados han dejado de medirse en horas. Ahora se miden en recuerdos, en pequeños detalles, en ruidos de patos y el viento colándose por una rendija.
Demasiados recuerdos, demasiado tiempo sin usar la medida oficial, las horas, los minutos, los segundos, los besos, los suspiros y los gemidos.
Ya no queda tanto. El reloj volverá del exilio por dos noches que deberían ser simplemente infinitas.
Mi aventura espacial Octubre 16, 2006
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Hay lecciones que aprendes
Cuando has esperado tu turno
Y las cosas no salieron
Como tú habías soñadoBadly Drawn Boy, Life turned upside down
Te voy a ser sincero. Siempre doy demasiados rodeos al decirte las cosas.
Sueño contigo. A todas horas. Y cuando no lo hago eres el único pensamiento que puede salvarme la mañana de los sinsabores y de los detalles macabros que mi cerebro coloca en cada imagen nocturna y amarga.
Va a hacer 8 meses que nada es lo mismo. Supongo que alguna vez tenía que llegar el momento. Nada puede ser gris tanto tiempo aunque lo intente. Había más de 400 razones para que no ocurrieran, para que como juré en aquel autobús, aquel día del otoño pasado, no me enamorara de alguien inalcanzable.
Aprovecho este infierno, este dulce infierno que prácticamente es una botella lanzada al mar, para soltar nudos de garganta, sílabas mudas y demás lastre. Porque ya no entiendo nada sin ti. Y tú has ganado importancia frente a tantas cosas que antes parecían esenciales.
Sólo quiero que susurres que me vas a apoyar, que obecezcas mi índice sellando tus labios con una lágrima en mis ojos negros y otra en tus preciosos ojos verdes, que me abraces y que nunca me eches nada de esto en cara.
Es lo único que te pido.
La dulce espera Octubre 2, 2006
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Well, I waited for you when I was half sick
Yes, I waited for you when you hated me
Well, I waited for you inside of the frozen traffic
When you knew I had some other place to be
Now, where are you tonight, sweet Marie?Bob Dylan, Absolutely Sweet Marie
Te has vuelto a marchar. Decidiste que era hora de explorar un poquito más y saliste ayer cuando atardecía.
Me sigues tratando como a un niño a veces. Por eso me has dejado aquí. Crees que tu intuición femenina te salvará de cualquier peligro que te encuentres, y que es mejor que yo espere aquí, sentado, escribiendo, leyendo, retomando los viejos cálculos, las viejas máquinas que estudiaba antes de que escapáramos.
A estas alturas sólo contengo las lágrimas por ti. El miedo va por dentro.
Si arde la Candona, si Marcos abandona… Septiembre 28, 2006
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Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal, hoy Ministro de Educación, Chico Buarque, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. El joven estadounidense introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta “de un humanista y no de un brasileño”.Ésta fue la respuesta de Buarque:
“Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad. Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bien de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. Pese a eso, los dueños de las Reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo, subir su precio.
De igual forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el enorme desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. Por lo tanto No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros, con la voluptuosidad de la especulación.
También, y antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas del genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, tanto como es el patrimonio natural amazónico… sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. Hace poco tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Muy por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado. Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero… algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU.
Por eso, creo que N. York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia… cada ciudad, con su belleza especial e historia del mundo debe pertenecer al mundo entero. Si EE.UU. quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares norteamericanos.
Bastará pensar que ellos ya demostraron que ’son capaces’ de usar esas armas, pues YA LO HICIERON, con destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil. En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo,… a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda, para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer, y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos, sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero.
Con tanto más cuidado del que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como “Patrimonio de”, no permitirán que trabajen, cuando deberían estudiar; tampoco permitirán que mueran, cuando deberían vivir. Por eso, como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero,… mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia sea nuestra. ¡Solamente nuestra!”
Ventanas deshabitadas Septiembre 25, 2006
Posted by Sr. William Stendahl in Recuerdos de la Tierra.1 comment so far
Existen mundos distintos dentro del nuestro, lugares creados para acortar caminos y reunirnos en un mismo espacio, una especie de universos paralelos donde las dimensiones se reducen y sólo importa el tiempo. Nos hemos acostumbrado tanto a badear los cibermares que apenas apreciamos lo que facilitan nuestra vida, nuestras relaciones, nuestros contactos.
Y hay noches en las que abro una de esas puertas y encuentro a amigos de todas partes. Quizá veinte personas que se asoman a ventanas para preguntarme que tal me va.
Pero hay un hueco vacio en la pared. Y esa sola ausencia hace que apenas pueda sonreir al devolver cada uno de los saludos, y que cada gesto de mis manos sea un poco más amargo.
Vendrán lluvias suaves Septiembre 25, 2006
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Como la naturaleza, la inteligencia tiene sus espectáculos. Nunca las auroras, nunca los claros de luna que me han hecho delirar tan a menudo hasta las lágrimas, han sobrepasado para mí en apasionada ternura ese amplio incendio melancólico que durante los paseos del final del día, matiza tantas aguas en nuestra alma, que el sol cuando se pone, hace brillar en el mar. Entonces precipitamos nuestros pasos en la noche. Más que un jinete al que aturde y embriaga la velocidad creciente de un animal adorado, nos entregamos temblando de confianza y alegría a los pensamientos tumultuosos a los que, cuanto más los poseemos y los dirigimos, sentimos pertenecer cada vez más irresistiblemente.
Marcel Proust, Los placeres y los días
Esta ciudad se vuelve gris en otoño. Un gris dorado, como un espejo en la superficie del mar y el sol diluido en él. Un gris cielo plagado de gotitas de colores, arena blanca y fina, como recién molida en algún lugar entre las rocas y la bahía.
Esta ciudad se vuelve roja en otoño, y las largas avenidas que vienen del mar se llenan de mantos secos y crujientes. Y el pequeño carril, rojo también, paralelo a las aceras chirría, salpica y relaja con un tacto casi de terciopelo.
Esta ciudad se vuelve verde en otoño. Y las rotondas parecen valles en medio del asfalto. Y cada escultura, por grande que sea, pasa desapercibida como un camaleón al contrastarla con ese doloroso brillo que trae la lluvia.
Y nunca puedo evitar mirar arriba, y volver a aquel lugar donde te llevé a escuchar el mar cuando estabas tierra adentro.Y mis venas se llenan de distancia.
Nine songs y alguna más Septiembre 23, 2006
Posted by Sr. William Stendahl in Infierno, dulce infierno.add a comment
Un riachuelo de gente que se mueve en oleadas. Crecidas y bajadas frente al escenario. Cuando las notas no te taladran es más fácil sentarse a esperar a que el nivel del agua suba de nuevo.
Y entonces se hace de noche. Las luces de colores crean el ambiente y nos agolpamos frente a los cinco endemoniados que rugen allá arriba.
No puedo parar de moverme, con los ojos cerrados y el pelo en la cara. Sólo la música como pauta para mi cuerpo encantado. Y mientras miro a la gente: animados, intensos, poseidos, tranquilos, estáticos. Fauna nocturna de festivales, grupies y cools en general.
Y le veo a él. Apartado del resto, con los ojos clavados en la bestia que salta sobre el escenario. Está al margen del mundo, hundido en la música con una sonrisa extraña, entre el dolor y el placer, moviendo la cabeza al ritmo de cada nota. Y entonces sé que es feliz, inmensamente feliz. Que es capaz de olvidarse del mundo cuando suena la música, que se pierde en su propio vacio y sonrie, como yo. Es otro enamorado del sonido que rompe el aire.
Me ha costado encontrarte, pero ya somos dos, hermanito.